La gestión ferroviaria implica coordinar trenes, personal, horarios y recursos en entornos cada vez más exigentes. Aumenta la presión por mejorar la puntualidad, reducir costes y cumplir objetivos de sostenibilidad, mientras la operación debe responder a cambios constantes y a decisiones críticas en tiempo real.
Retos habituales en la operación ferroviaria
Planificación compleja de servicios, material rodante y tripulaciones.
Ajustes diarios que requieren respuestas rápidas y coordinadas.
Falta de integración entre planificación, operación y tiempo real.
Dificultad para analizar escenarios y medir el impacto operativo.
Presión creciente por mejorar eficiencia y sostenibilidad.